Día Internacional de la Niña, Honduras: Entre desafíos y limitaciones
Un día para mirar a las niñas
Cada 11 de octubre se conmemora el Día Internacional de la Niña, instituido por la Asamblea General de las Naciones Unidas mediante la Resolución 66/170 de 2011, con el propósito de reconocer los derechos de las niñas y visibilizar los obstáculos particulares que enfrentan por el hecho de ser niñas. La fecha invita a mirar más allá de los promedios: en varios indicadores las brechas entre niñas y niños parecen pequeñas o incluso favorables a ellas, pero detrás de esas cifras persisten cargas, riesgos y expectativas que se asignan según el género desde edades muy tempranas.
En Honduras, según la Encuesta Permanente de Hogares de Propósitos Múltiples (EPHPM) procesada por el Observatorio Demográfico Universitario de la UNAH, en 2024 la población de 5 a 17 años ascendía a 2,517,803 personas, de las cuales 1,238,979 eran niñas (ODU-UNAH, 2024). Para una proporción importante de ellas, la infancia transcurre entre la escuela, el trabajo y, sobre todo, las tareas domésticas y de cuidado que sostienen la vida de sus hogares, un trabajo que rara vez se nombra como tal.
Este artículo, elaborado con base en estadísticas oficiales del Instituto Nacional de Estadística (INE) y en análisis académicos de la UNAH, examina cómo se manifiesta esa desigualdad en el trabajo infantil, en el trabajo doméstico no remunerado y remunerado, y en las trayectorias educativas de las niñas hondureñas, en diálogo con las metas 5.4 y 8.7 de la Agenda 2030, que llaman a reconocer y valorar los cuidados no remunerados y a poner fin al trabajo infantil en todas sus formas.
Trabajo Infantil: Una brecha que cambia de forma
La Encuesta Nacional de Demografía y Salud ENDESA/MICS 2019 estimó que el 15.3% de las niñas, niños y adolescentes de 5 a 17 años realizaba trabajo infantil. La incidencia era mayor entre los niños (18%) que entre las niñas (13%) y se concentraba en el grupo de 12 a 14 años (22%), en el área rural (19% frente a 11% en la urbana), entre quienes no asistían a la escuela (23%) y en el quintil más pobre (24% frente a 10% en el más rico). Intibucá (21.6%) y Lempira (21.3%) registraban las tasas departamentales más altas (INE, 2025).
Sin embargo, la diferencia por sexo se invierte cuando se observa el tipo de actividad. Mientras el 16% de los niños superaba el umbral de horas en actividades económicas, frente al 5% de las niñas, el 8% de las niñas lo hacía en tareas domésticas, frente al 2% de los niños (INE, 2025). Es decir, el trabajo infantil de las niñas no desaparece: se desplaza hacia el interior del hogar, donde es menos visible y, con frecuencia, menos cuestionado.
Las series de la EPHPM muestran una reducción del trabajo infantil, de 364,765 casos en 2019 a 225,179 en 2023, aunque la tasa en el área rural (11.9%) sigue siendo casi el doble que en la urbana (6.1%). La misma fuente advierte que el ritmo de reducción no es suficiente para alcanzar las metas nacionales e internacionales (ODU-UNAH, 2024). Como ya lo documentaba el ODU para 2010 y 2017, el trabajo infantil se vincula estrechamente con la pobreza, en un país donde en 2017 el 64% de los hogares vivía en esa condición (ODU-UNAH, s. f.).
El trabajo que no se: tareas domésticas y de cuidado
La EPHPM permite dimensionar el peso de los quehaceres del hogar en la vida de la niñez. En 2023, 156,463 personas de 5 a 17 años tenían como condición de actividad realizar quehaceres del hogar; de ellas, 130,500 eran niñas, es decir, más de ocho de cada diez (83.4%). Lejos de disminuir, la cifra creció respecto a 2019, cuando se registraron 120,435 niñas en esa condición. En contraste, entre quienes solo trabajaban en actividades económicas, las niñas representaban apenas el 18.9% (30,410 de 160,798) (ODU-UNAH, 2024).
El ODU señala que este aumento puede reflejar la mayor participación de las mujeres adultas en el mercado laboral y la consecuente transferencia de responsabilidades domésticas hacia hijas e hijos, con efectos en su salud física y mental y en su potencial futuro (ODU-UNAH, 2024). La MICS 2019, cuyos microdatos incluyen información sobre las tareas del hogar y el cuidado de personas realizados por niñas y niños de 5 a 17 años, ofrece una base para profundizar este análisis con enfoque de género (UNICEF e INE, 2019).
Los estudios de uso del tiempo confirman que esta distribución se aprende y se reproduce. En la región Trifinio, las mujeres dedican en promedio 67.6 horas semanales al cuidado de niñas y niños de 6 a 14 años y 31.4 horas al de la primera infancia, mientras que los hombres que cuidan a niñas y niños en edad escolar reportan 37.5 horas. Entre las razones para no haber recibido educación formal, la encuesta registró la creencia de que «estudiar no es importante para las niñas», y las obligaciones en el hogar fueron mencionadas exclusivamente por mujeres (ONU Mujeres et al., 2025).
A escala nacional, el INE reporta que, en 2022, el 8.34% de las mujeres que no estudiaban no lo hacía porque realizaba o ayudaba en quehaceres del hogar, mientras que el 21.99% lo atribuía a la falta de recursos económicos (INE, 2022).
El resultado es una doble invisibilidad. Las horas que las niñas dedican a cocinar, limpiar o cuidar a hermanos menores solo se cuentan como trabajo infantil cuando superan umbrales elevados (21 horas semanales entre los 5 y los 14 años) y, entre los 15 y los 17 años, la definición de la MICS no fija umbral para las tareas domésticas, por lo que estas no se contabilizan (INE, 2025). Al mismo tiempo, ese trabajo tampoco se reconoce socialmente como una contribución al bienestar del hogar.
Superar esta situación exige reconocer que el problema no es solo de cantidad de horas, sino de mandatos de género: cuando el cuidado se asume como una tarea natural de las niñas, se legitima que su tiempo de estudio, juego y descanso valga menos que el de sus hermanos.
Del Hogar propio al hogar ajeno: el trabajo doméstico remunerado
Para muchas niñas, el aprendizaje doméstico en casa se convierte en la puerta de entrada al trabajo en hogares de terceros. El estudio del INE y la OIT-IPEC/SIMPOC estimó que en 2002 había 20,764 niñas y niños en trabajo doméstico en casas ajenas, de los cuales 19,783 eran niñas (95.3%). Trabajaban en promedio 10 horas diarias, más de la mitad no estudiaba, ninguno contaba con seguro de salud ni contrato escrito, ocho de cada diez tenían un día libre o menos a la semana y el 64% se había incorporado al trabajo antes de los 14 años (INE y OIT-IPEC/SIMPOC, 2003).
Más de quince años después, el patrón persiste. En el Distrito Central, el 11% de las trabajadoras domésticas remuneradas tenía entre 15 y 18 años y, de ese grupo, 933 eran menores de 18 años, lo que evidencia trabajo infantil. Los testimonios recogidos describen niñas que, a partir de los 10 años, son entregadas a familiares o conocidos para realizar este trabajo a cambio de alimentación y techo, así como niñas de 12 a 14 años que en Intibucá cuidan a otros niños y lavan ropa (MDS-UNAH, 2019).
La investigación académica ha caracterizado este empleo por jornadas de 12 a 14 horas para quienes viven en el lugar de trabajo (Salguero Molina, 2018) y por una precariedad persistente: bajos salarios, jornadas inestables, contratos informales y nulo acceso a la protección social. Con datos de la EPHPM de 2022 se observa, además, que el 8.8% de las trabajadoras del cuidado de 15 a 18 años migró en busca de trabajo, señal de que muchas adolescentes inician su vida laboral lejos de sus comunidades (Sabillón Casco, 2025).
Escuela, maternidad temprana y autonomía
Paradójicamente, las niñas que trabajan suelen tener más años de estudio que los niños en igual condición: en 2017 alcanzaban 6.8 años promedio, frente a 5.7 de los niños; sin embargo, su ingreso promedio por trabajo era menor (L 1,807.84 frente a L 1,992.35) (ODU-UNAH, s. f.). En 2023, de las 64,025 personas de 5 a 17 años que estudiaban y trabajaban, 27,219 eran niñas (ODU-UNAH, 2024). La escolaridad, por sí sola, no garantiza que el esfuerzo de las niñas se traduzca en igualdad de oportunidades.
Las trayectorias educativas también se interrumpen por la maternidad temprana. Según la ENDESA/MICS 2019, el 22.9% de las adolescentes de 15 a 19 años había estado alguna vez embarazada, proporción que llega al 28.3% en el área rural, frente al 16.5% en la urbana, y el 1.4% tuvo un hijo nacido vivo antes de los 15 años (INE, s. f.; INE, 2022). Entre las mujeres que no estudiaban en 2022, el 3.63% señaló como razón haberse casado o quedado embarazada, y el analfabetismo femenino rural (17.1%) seguía más que duplicando al urbano (7.2%) (INE, 2022).
Compromisos Pendientes
El Día Internacional de la Niña es una oportunidad para pasar del reconocimiento a la acción. La evidencia revisada muestra que la desigualdad que enfrentan las niñas hondureñas no siempre aparece en las tasas globales de trabajo infantil, sino en la distribución del tiempo, en la naturalización del trabajo doméstico y en el tránsito temprano hacia empleos precarios. Atenderla requiere medir de forma sistemática las tareas domésticas y de cuidado que realizan niñas y niños, con desagregación por sexo, edad y territorio; promover la corresponsabilidad de los cuidados entre hombres, mujeres, Estado y comunidad; garantizar la permanencia escolar de las niñas en las zonas rurales y en los hogares más pobres; fortalecer la inspección y la protección frente al trabajo infantil doméstico en hogares de terceros; y, sobre todo, transformar los esquemas de pensamiento que atribuyen a las mujeres y niñas las responsabilidades del cuidado, e invisibilizan cómo esto limita su disponibilidad de tiempo para otras actividades, dejando sobre las mujeres y las niñas la obligación invisible de reproducir la vida.
Invertir en las niñas no es solo un compromiso con la Agenda 2030; es una condición para romper los ciclos de pobreza y desigualdad que atraviesan generaciones. Reconocer su tiempo, su voz y su derecho a una infancia libre de cargas impropias es, en última instancia, apostar por el futuro del país.
Referencias
Instituto Nacional de Estadística [INE]. (2022). Situación de la mujer hondureña (basado en la EPHPM de junio de 2022). https://temp.ine.gob.hn/wp-content/uploads/2025/05/Situacion-de-la-mujer-hondurena-2022.pdf
Instituto Nacional de Estadística [INE]. (2025). Encuesta Nacional de Demografía y Salud ENDESA/MICS 2019: Trabajo infantil (ficha temática). https://temp.ine.gob.hn/wp-content/uploads/2025/02/10-Trabajo-infantil.pdf
Instituto Nacional de Estadística [INE]. (s. f.). Encuesta Nacional de Demografía y Salud ENDESA/MICS 2019: Informe de resultados. https://temp.ine.gob.hn/wp-content/uploads/2025/02/Informe-ENDESA-MICS-2019-1.pdf
Instituto Nacional de Estadística [INE] y OIT-IPEC/SIMPOC. (2003). Situación del trabajo infantil en Honduras. https://www.ilo.org/sites/default/files/2025-05/2003_hn_anlqual.es.pdf
Maestría en Demografía Social [MDS-UNAH]. (2019). DEMOMUJER Vol. 9: Trabajo doméstico remunerado en el Distrito Central, 2018-2019. Universidad Nacional Autónoma de Honduras. https://mdd.unah.edu.hn/dmsdocument/9808-demomujer-vol-9
Observatorio Demográfico Universitario [ODU-UNAH]. (2024). Trabajo infantil en Honduras: tendencias y desafíos 2019-2024 (Boletín n.º 17). Universidad Nacional Autónoma de Honduras. https://odu.unah.edu.hn/dmsdocument/18284-no-17-trabajo-infantil-en-honduras-tendencias-y-desafios-2019-2024
Observatorio Demográfico Universitario [ODU-UNAH]. (s. f.). Trabajo infantil: una realidad persistente en Honduras, 2010 y 2017 (Boletín n.º 6). Universidad Nacional Autónoma de Honduras. https://odu.unah.edu.hn/dmsdocument/16036-no-6-trabajo-infantil-una-realidad-persistente-en-honduras-2010-y-2017
ONU Mujeres, INE Honduras y We Effect. (2025). Resultados y análisis de la Encuesta del Uso del Tiempo en la región Trifinio. https://latin.weeffect.org/app/uploads/2025/08/2025_encuesta-uso-del-tiempo-en-el-trifinio.pdf
Sabillón Casco, J. (2025). Precariedad en trabajadoras del cuidado en Honduras. Revista de Ciencias Sociales, (188), 53-77. https://revistas.ucr.ac.cr/index.php/rsociales/article/download/4006/4436/19157
Salguero Molina, S. I. (2018). Caracterización del trabajo doméstico y su remuneración en la ciudad de Tegucigalpa, M.D.C. Años 2001 y 2010 [Tesis de maestría, Universidad Nacional Autónoma de Honduras]. https://mdd.unah.edu.hn/dmsdocument/6883-caracterizacion-del-trabajo-domestico-remunerado-distrito-central-2001-2010
UNICEF e INE. (2019). Multiple Indicator Cluster Survey 2019, Honduras [Microdatos]. https://microdata.worldbank.org/catalog/4285
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